De lo que uno piensa cuando pasea por las calles de Bilbao

lunes, 25 de octubre de 2010

DI PATATA

Transcurren silenciosas las estaciones así como sigilosos pasan los años.
Son muchas las que se perdieron; algunas me las robaron, a otras las carcomió el tiempo.
Falleció mi abuela y quedaron sus pesetas, vestigios de una época pasada, en unos cajones abandonados. Lo mismo sucedió con las películas fotográficas que no revelo mi aita, rollos que no vieron la luz al contrario que los del Mar Muerto.

He dejado abandonado a mi diario, última esperanza para los recuerdos ya olvidados. Me sumerjo en este blog y aparto mis memorias, por un rato, confiado en las seguridades del recuerdo futuro. Hay veces en las que me pregunto si estuve realmente allí (también si te conocí). Puede que sea un delirio de mi mente literaria, pero es entonces cuando busco aquella fotografía que me transporta al pasado; espontáneas fotos con almas que no volví a ver, juguetes llenos de polvo en el fondo de mi disco duro interior; algún rincón ajado de mi memoria, que contiene lo más importante.






CLICK, CLICK. Le damos a un botón y de ese modo capturamos las imágenes. Se congelan, se almacenan en un medio de material sensible a la luz. Diseñamos, escribimos con la luz.
¿Dónde estáis que no os encuentro? Me dice el fantasma del pasado que esas fotos de las que le hablo, que se perdieron según creía, nunca se fueron. Sabe donde se encuentran, solo que deje de verlas.
Me encanta contemplar el mundo, desde dentro y desde fuera. Es apasionante encontrar sus luces y sombras, las pequeñas cosas que conforman las realidades, las que nos ayudan a construir otros mundos que tienen que ver con uno mismo.

El recuerdo está en mí y en ti, en nuestro cerebro y en nuestro corazón. Cuando estés con es@s compañer@s con l@s que te ríes acuérdate de lo que son para ti, y de cada uno de esos momentos que se dejaron de retratar; entonces, solo entonces, verás como esas tardes de filosofía vuelven a tu mente.

Han encontrado muerto al niño que yo fui, Requiescat in pace


La mirada fotográfica de mi padre. Yo de txiki, jugando con mi madre

Búscate en Mí, búscame en ti

Son las fotografías; exploraciones visuales de pensamientos, sentimientos y recuerdos. Las fotos, retratos que muestran lo que estamos sintiendo y no somos capaces de verbalizar. Te obligan a ver más allá, a superarte, a comprender, a amar...

«Contemplar las fotos es como luchar contra el tiempo, fijar lo que se va». En el origen de todo está una carencia, tener<<un recuerdo vago de la infancia>>, lo cual da mucha rabia. 

Os hablo con conocimiento de causa; tengo en los genes la sangre del primer fotógrafo de Lekeitio. Va por ti, bisabuelo Claret!
*PD: Puede que mañana me sea imposible recordar. Es posible que tenga alzhéimer, probable que mire las fotos y no recuerde a ese Ibon al que deje atrás.



1 comentario:

  1. En mi último cumpleaños,alguien que no le tengo cariño sino lo siguiene,como diria el,me regalo un libro titulado:"Relatos y poemas para niños extramedamente inteligenes de todas las edades".Dentro llevaba una dedicatoria que en la parte final decia:"..para que no pierdas ese niño que lelvas dentgro".Yo espero eso mismo de el que no lo pierda,que sin ese espiritu no seria el mimo.Con ese "alguien",he estado en multitud de ocasiones y en la mayoria de la veces he estado a gusto y no tengo plasmados por h o por b.Pero eso no es impedimento que no los recuerde con todo mi cariño no,LO SIGUIENTE

    PD1:YO conoci a tu bisabuela y ya lo sabes,que era vecina de mi tia.

    PD2:En el CD de mi coche esta insertado el dico de Luz en el que esta la cancion que has puesto.

    ResponderEliminar